Comentario del post anterior
Hola chicos (y chica)... Ante todo no os preocupéis mucho por mí, porque esta página es fundamentalmente un espacio donde volcar sentimientos más o menos esporádicos que no modifican sustancialmente mi vida... al menos eso creo!
He tenido que tomar en estos días una decisión drástica con una persona absolutamente maravillosa que, sin embargo, interfería peligrosamente en algunas de mis relaciones habituales, haciendo tambalear su estabilidad (JB, amigas, parte de la familia...).
Es duro (mucho!) pero creo que, de momento, es mejor. Soy de las que piensan que todo en esta vida tiene remedio, y que a lo mejor no era el momento. Quizá ese momento resurja algún día y entonces me podré dejar llevar.
Lo único malo es que me ha pillado en unaetapa dura de mi vida (ya sabéis) y encontrar a alguien que da la vuelta al mundo por su manera de plantearse la vida de repente me ha hecho darme cuenta de que, sobre todo, merece la pena vivir a tope.
Quizá el peso de las responsabilidades me pudo en ese momento y dar con alguien que no las tiene y que no las quiere me ayudó a reencontrarme.
Quizá es que a veces hace falta "romper" con lo habitual para asumir los golpes.
Quizá es que conocer gente consiste en esto.
Me quedo con lo bueno, y es que sigo teniendo la sensación de que hay mucha gente que vive una vida pequeñita. Sus pequeños problemas se convierten en una amargura cotidiana que apaga las sonrisas esporádicas que nos regala el día a día. Con ellos si que brillan menos la Navidad, el verano y las mañanas frías.
Pero sé (siempre lo he sabido) que hay gente grande con vidas grandes. Generosos con el mundo me demuestran que aunque vivamos vidas alienadas en ciudades alienadas quieren estar con los demás, compartir con el mundo que están vivos.
Eso me ha hecho sentir eufórica, feliz... he reestrenado las ganas de pasar mi vida con la gente que quiero. Me he dado cuenta de que si la sangre corre por nuestras venas sin coagularse es porque en ningún momento se para.
Eso no quiere decir que no tenga también momentos de tranquilidad, de sosiego, sólo para mí. Los sustos del otoño me han servido para ser consciente de que sin cuidarnos no podemos seguir bullendo.
Pero la mente me pide no parar, así que chicos, chicas, mucho cuidado que aprieto el acelerador.
Allá voy!! ![]()






Podría pasarme la vida haciendo pompas de jabón de colores..
Miss Calamar dijo
Creo que hablo en nombre de todos cuando digo...
Y olé!
Un besogrande.
12 Diciembre 2007 | 12:49 PM