Imagino que os haréis una idea de lo que cuesta publicar algo como esto, porque si hace ilusión venir a contaros nuestros planes, duele tener que contar cómo se deshacen...

El miércoles pasado fui a mi revisión ginecológica y me contaron (sin que yo lo sospechara) que las cosas no iban como tendrían que ir. Me ahorro los detalles, porque aún me cuesta contarlo todo tal y como fue, pero el resultado fue que me ingresaron ese mismo día para hacerme un legrado al día siguiente.

Ya no estoy embarazada...

Me he pasado convaleciente todo el fin de semana en casa, recibiendo mimos y descansando de todo el trajín.

Hoy puedo decir que físicamente estoy prácticamente recuperada, y anímicamente lo estoy intentando con todas mis fuerzas.

No soy una mujer que caiga al primer golpe, pero aún estoy evaluando la fuerza con la que me han pegado, porque doler, duele.

Sé que en breve estaré bien, y podré volver con historias nuevas, pero de momento me reservo. De momento y teniendo en cuenta que sigo sin ADSL en la casa nueva me centraré en mí, en JB y en mi hermana, que sigue adelante con su espléndido embarazo de la sobrina que nos está encargando, y que ahora se siente culpable sin tener motivos...

Un beso muy fuerte y recibo todo el ánimo que se que me vais a mandar. El próximo saldrá mejor seguro...