Tengo que andar robándole tiempo a la cena para poder venir a contar las mil y una cosas que me rondan por la cabeza en estos días...

Llevo desde el día 22 que conté que volvería con algo que casi no me deja dormir en la cabeza (y no sólo ahí, o al menos no precisamente ahí... ahora me explico).

Ya dije que estaba de mudanza, porque mientras nos entregan la casita nueva JB y yo nos iremos a un ático de alquiler monísimo en el mismo barrio en que vivimos...La mudanza está resultando dura porque implica que estoy en pleno proceso de despedirme del que ha sido mi hogar durante seis años.

Donde me independicé. Donde aprendí que una no sobrevive a base de pizzas ni de llantos. Que para eso hace falta aprender a cocinar y a prescindir de los hombres que te hacen sufrir.

El nuevo trabajo marcha bastante bien, aunque estoy tan harta de cambiar de trabajo que parece que me pilla cansada... todo es nuevo, y de vez en cuando me asalta esa sensación de estar a punto de cagarla en cualquier momento que me hace desear estar en cualquier parte salvo en la oficina... Lo bueno que tiene es que coincido con mi hermana (que fue al fin y al cabo quien me recomendó) y que espera un nene/a (otro sobrino/a!!!) para finales de febrero, cosa que me hace muuuy feliz y da para soberbias conversaciones en el metro.

Pero lo más importante de todo. Lo más impactante. Lo que más me angustia y me alegra, lo que me hace reir, llorar, sentirme mal, sentirme fenomenal, estar cansada, no dormir, es que PARA MI ABSOLUTA SORPRESA...

JB Y YO VAMOS A SER PAPÁS!!!

Es decir yo mamá... qué fuerte. Aún no me he hecho a la impresión, porque aunque a estas alturas se prefectamente de dónde vienen los niños esto me ha pillado, no sé... así como de repente.

Así que si lo anterior me parecía mucho esto supera todas las expectativas...

Parece que todo va bien, y yo me encuentro más o menos. Pero estoy tan revuelta que no sabía ni cómo venir a contarlo. Porque tampoco me podía poner a contar cosas sin decir ESTO...

Y como JB ya me ha hecho la cena y ando sin nada de tiempo os mando un beso enorme y espero poder conectarme pronto al mundo coctelero, que ya está bien... al menos todos seguís ahí, lo que me da la idea de que el mundo sigue en su sitio... y además tengo que celebrar la vuelta de Pepetxu, que nos tenía preocupado...

En el fondo todo buenas noticas pero... cuesta hacerse a la idea.

AY!!!