A veces envidio la capacidad que tenía hace diez, quince años para flotar a través de las horas, de los días con gracia y soltura, sin plantearme que tenían los demás bajo la frontera de la piel, porque suficiente tenía con saber todo lo que guardaba la mía.

Y hoy, sin embrago, frente al espejo me cuesta encontrar el brillo despreocupado en los mismos ojos que en aquellos tiempos iluminaban mi mundo sin esfuerzo.

Me cuesta pensar que no todos somos iguales, asumir que por mucho que intentemos separar nuestro espacio del de la persona de al lado ese espacio es el mismo, intentar diferenciar nuestras rutinas, llorar por cosas diferentes, reir porque tenemos motivos y movernos empujados por fuerzas propias y misteriosas para los demás.

Siempre he sido una mujer optimista por naturaleza, que no ha necesitado que nadie me dijera que era especial para creerlo.

Y sin embargo hay días en que la vida real baja a visitarme, y de una buena bofetada me saca del la nube de sueños en la que sobrevivo sin querer.

Veo gente todos los días en el metro que viaja, que va, viene y se vuelve a ir, que no curra, que curra a deshoras, que duerme, discute o besa en cualquier momento.

Y a días son vividores, seres con luz propia, cuales luciérnagas felices en una noche de verano.

Otros días no son más que perdedores montados en el mismo barco que yo, navegando juntos al mismo destino aburrido y lacrimógeno en el que acabamos todos los seres humanos.

No se... quizá ese sea el motivo de que existan los poetas. Por eso puede que escriban novelas los escritores. No es más que una lucha por no ser olvidados, por destacar, por ser especiales. Por eso hubo Dalís, Picassos, Rubens, etc.

¿Y los genios? ¿También? ¿El hecho de ver el nombre de Lavoisier en el odiado libro de química consigue que pensemos en él como en un ser humano único? Si ni siquiera sabía que se llamaba como mi padre....

Pero también puede ser que esto no sea más que un teorema febril debido a que no me voy de viaje en Semana Santa, o que justo ayer me di cuenta de que ya estoy más cerca de los 30 años que de los 31...