¡Qué pasada amigos, qué pasada!

Os ruego encarecidamente que paséis por esta página web y os empapéis de la música que acompaña a uno de los mejores espectáculos que he visto en la vida.

Ponedla a tope, por favor, porque a mí todavía se me encoge el alma escuchándola...

No soy yo mucho de contar todo lo que hago en mi tiempo libre, pero soy una de esas locas enamoradas del teatro, el ballet (ay, el ballet, qué no hubiera dado yo por poder haber sido bailarina), la zarzuela, el cine, y todo lo que me permite soñar con que mi mundo no tiene tantas paredes, sino millones de ventanas.

Ayer iba un poco escéptica. A ver a mi Julio. Llevo unos días un tanto parada, como si me faltara salsa.

Yo que se.

Y ayer ni siquiera venía JB conmigo. Vaya días llevo.

PERO TODO FUE A MEJOR.

Salió él. Julio Bocca. El genio hecho hombre.

Todo se borró de mi mente. Hasta la falta de emoción en la vida.

De repente a mi alrededor todo era amor, celos, odio, pasión y venganza.

De repente volví a acordarme de lo que se siente cuando uno se quiere morir en brazos de otra persona.

El ardor de las entrañas cuando ves el deseo de tu amado/a posado en otra persona. L

os deseos incontrolables de venganza que anulan la mente...

No sé muy bien cómo expresarlo, pero lo de ayer no fue sólo ballet (ay el ballet) fue emoción a puñados, lanzada a la cara de los que allí estábamos sentados pensando que sería una actuación más. Puntas, vestuario extraño, música (bellísima), coreografía, bailarines. Pero sólo se veia amor, pasión, dolor, miedo...

Intentad ir a verlo, porque merece la pena. Es teatro, ballet y concierto en estado puro.

A mí me ha encantado. Gracias a este tipo de cosas la vida recupera un poco sus colores.

Es comolavar con Micolor.

¡¡¡QUÉ PASADA!!!

Gracias Julio, gracias Cecilia, gracias a toda la compañía. Jamás había gastado tan bien 30 euros...

Uf!
P.D. NO PUEDO DEJAR PASAR EL DÍA SIN DECIRLE AL SEÑOR ANTONIO QUE ES EL MEJOR PAPÁ DEL MUNDO, EL MEJOR ABUELO DEL MUNDO Y QUE LO VOY A QUERER SIEMPRE CON CADA PORO DE MI PIEL.

FELICIDADES...Ya quisieran mucho esos 56 estupendos años...

(Y sé que no vas a leer esto, porque no te he dejado acceder a mi blog, pero quizá algún día eso cambie).

Tiene que saber todo el mundo (y enterarse bien) que, aunque todos digamos lo mismo, nadie ha tenido la inmensa suerte que tenemos Eva y yo de tener un padre tan listo, tan guapo, tan solidario, tan amoroso y tan divertido. ¡¡Si ya nadie lleva barba!!

Por favor, papi, no cambies nunca. Y que vivan los 21 de febrero...