No sé cómo será para vosotr@s esto de tener una página donde escribir, donde pensar, donde compartir, pero ayer estuve dándole vueltas mientras volvía a casa después de un día bastante cargado de trabajo y pensaba que esto es mío, pero que, como tantas otras cosas en la vida, ha ido tomando forma de una manera un tanto anárquica…
Nunca pensé cómo quería exactamente que fuera mi espacio personal, si es que alguna vez lo tenía, nunca pensé cómo quería que fueran mis diarios, mis cuadernos, mis redacciones, mis escritos, mis fotos… Siempre que creé algo dejé que fuera como salía en el momento, y luego lo miraba desde fuera, tratando de apreciar cómo había quedado.
Lo mismo me pasa con esta página. Cuando comencé apenas dediqué dos minutos a pensar en el nombre, porque no creía que fuera a ser algo tan relevante como lo es ahora. Comencé a escribir tratando de encontrar gente a la que leer y poder atraer a lo que yo escribía, y fue emocionante comprobar que iban llegando poco a poco. Luego contaba día a día lo que pugnaba por salir a toda costa, y hoy es un espacio donde sé que determinadas personas pueden entrar desde donde quieran y cuando quieran, porque lo bueno es que todo esto es absolutamente voluntario.
La pizca de anonimato y clandestinidad que este blog le aporta a mi vida me hace sentir libre, el pequeño compromiso adquirido con los que leo día a día me hace sentir esperada, y la tranquilidad de escribir lo que quiera cuando quiera la alegría de compartir.
Sin embargo el hecho de escribir siempre de día, generalmente por la mañana, hace que, en general, me salgan artículos vitales, más o menos alegres, bastante personales (no intimistas) y no siempre muy trascendentales.
Y ayer me dí cuenta de que la melancolía, la nostalgia me sube siempre por la tarde, como la fiebre. Es decir, los días pueden ser buenos o malos, pueden mejorar o empeorar, pero soy mujer de biorritmos claros, y suelo comenzar los días con energía, porque sé que es la única manera de llegar a la noche.
Pero según va cayendo la tarde, el cansancio hace mella en mí. Y comienzan los recuerdos, los pensamientos, las añoranzas. He tenido una infancia feliz, colmada, y eso ha hecho de mí una persona fuerte, con confianza y alegre. Pero creo que también el recordar tiempos de amor, de sentirse protegida, apoyada y animada por los que más te quieren, hace que con 29 años viaje con más nostalgias entre la espalda y las costillas que el resto de la gente.
Me gustan las personas, a pesar de las grandes decepciones que a veces me dan, me gusta viajar, amar y que me amen, vivir tal cual me ha tocado… pero es inevitable desear más, querer un mundo mejor, una vida más plena. Y cuando el sol se pone, cuando llega la hora del día que más me gusta, que es esa en la que ni es de día ni de noche, en la que podía estar amaneciendo o anocheciendo, esa en la que puedes hacer cuentas para pensar qué salió bien o qué mal, no puedo controlar un sentimiento de angostura en este cuerpo lleno de alma vagabunda que quiere volar…
15 comentarios
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Hola Marta:
Buena inspiración has tenido hoy a la hora de escribir, suele pasar que hay momentos en los que los pensamientos fluyen y las palabras llegan a tu mente para poder plasmarlos y compartirlos con todos nosotros.
Me sono a literato, ¡Esta muy bien!..
Todos estamos de cierta manera atrapados de una manera u otra.
Ten un buen día.
hija, me has puesto los pelos de punta con este post desde lo de "me sube la nostalgia como la fiebre".
Qué bonito, Marta.
Yo me había propuesto hacer un diario de los que escriben las adolescentes en cuadernos rosas, pero no he sido capaz. La cabra tira al monte, y hay otras cosas que forman parte de mi vida con el mismo enganche que las personas que más quiero. Además, aunque siempre pasan cosas, en el fondo, nunca pasa nada. :)
Bss
Marta lo bueno de no tener nada prefijado en cuanto a la organización de tu blog, es que te dejas fluir y tu misma conoces en el aspectos nuevos en ti.
Sigue así a mi me encanta con la vitalidad q lo haces
Un beso
Un post fantástico Marta….
Entiendo mucho de lo que dices, a todos nos pasa… Por ejemplo, yo a veces no se que rumbo le doy…A veces creo que es mejor no escribir un día cuando no sabes que decir realmente…. Otras veces no lo hago porque es muy íntimo para mi…
Por ejemplo cuando cree el blog tampoco pare a pensar mucho el nombre… y un tiempo después me parecía ridículo El rincón de anita, Mi pequeño rincón… Muy cursi, muy… Hablé con los de la coctelera por si podía modificarlo, pero me dijeron que no, que tendría que crear uno nuevo… Y con el tiempo me alegro porque esa decisión fue buena, fue sin pensar, por lo que fue real… Todos vosotros me conocéis por mis comentarios y mis post y siempre me reconoceréis por Mi pequeño Rincón, el rincón de anita… Ya a ti marta te reconoceré por “Recién Casada y mas cosas”… y así todos… Lo importante es que estamos, y que nos damos….
También he pensado en eso del anonimato, quizás debería haberme guardado mas, no poner fotos en las que aparecieras, no firmar como Ana… De esa forma aunque sintiese pudor, seguramente mi blog hubiese ido por otros derroteros… No se… Creo que después de pensar en muchas cosas como tú, pienso que todo esta bien, está bien así….
Tienes un blog magnifico y eres una vecina estupenda… ¿Qué mas podemos pedir, Marta??
Un besazo!!
aplausos por este escrito!
un beso
muy lindo tu blog, te invito a pasar por el mio...
besos
Hoy estás inspirada, me encanta como has espuesto tus sentimientos y tu estado de ánimo.
Creo que eres un persona libre, aunque nadie lo es del todo.
Un besote
Muy inspirada tu intervención. Si te pones a recordar algunos de los entradas de los vecinos, tarde o temprano hemos pasado todos por la etapa de este post tuyo, en la que reflexionas sobre el origen de nuestro diario, sobre los derroteros que va tomando.
Me encanta como vas, me encanta pasear por este lindo crucero.
Un besazo
Querida Marta
Yo empezé a hacer mi blog para escribir mis sentimientos y mis pensamientos, la verdad es que no esperaba que la gente me leyera y menos encontrar a verdaderos amigos como he encontrado.
Sí por la tarde es cuando mis energías van bajando de tal forma que se torna un problema físico.
Ahora si no paso por la coctelera aunque sólo sea a leer a mis amigos me siento incompleta y ahora que no tengo tiempo de hacer mis propios artículos empiezo a echarlos en falta.
Entiendo perfectamente lo que has querido decir en tu post. Y además me ha gustado mucho.
Besos
Rosa
hola marta, vaya lo bien que nos has hecho llegar tu sensibilidad. la verdad es que esta es una manera abierta de comunicarte y a la vez estar como protegida por ese halo de anonimato que expones. por cierto, te he leido dias anteriores pero no podia dejarte comentarios, no se si habia algun fallo en la pagina... aprovecho para mandar mis felicitaciones a tu don juan, que no lo pude expresar en su dia. tienes un bonito blog, sin darte cuenta has creado algo que parece que tiene vida propia. un beso.
La personas, los sentimientos, los sueños, la alegría, la pasión vital...
¡Qué bien combinas las palabras en tu bonito blog!
Salud
Es verdad, todos nos planteamos alguna vez el porqué de tener un blog. Como dices, la oportunidad que te brinda escribir desde el anonimato y compartir con los que te leen, le dan un atractivo especial.
Un beso y gracias por compartir con nosotros tus sentimientos.
Este post es de esas conversaciones trascendentales que me encanta tener cara a cara, ya que tratas varios temas que personalmente me encantan, pero esto es lo que hay, así que trataré de aprovecharlo de la mejor manera posible.
En primer lugar, decirte que entiendo perfectamente la situación que estás pasando. No creo que exista persona en este mundo, por buena vida que haya llevado, que no tenga alguna de las dudas que planteas (ó cualquier otra/s duda/s). Dudar es tan humano como pensar. No podemos evitarlo.
También es humano tener, en determinadas ocasiones, cierta disconformidad con la vida que llevamos, queriendo algo diferente ó al menos que no sea siempre como lo es habitualmente. Esta actitud, si bien no la considero puramente humana (más bien algo aprendido culturalmente), está tan arraigada en nosotros que parece formar parte de nuestra naturaleza, aunque es posible hacer algo al respecto: aceptar que las cosas son como son y no como nos gustaría, ni como nos dijeron (ni de ninguna otra manera).
Nuestra vida es así: como es, como lo sea la de cada uno de nosotros, condicionada por nuestra historia vivida a cada instante, y no puede ser de otra manera, salvo lo que la propia historia vaya cambiando sobre la marcha y nosotros vayamos permitiendo que cambie. Aceptar esto nos ahorrará muchos malestares.
En todo caso, si hay algo que verdaderamente queramos cambiar, mientras sea posible hacer algo, lo mejor es no quedarse con las ganas de, al menos, intentarlo. Siempre podremos rectificar (y si no, aceptar sin más que nos equivocamos en nuestra elección). Por el contrario, quedarnos con las ganas, puede suponernos una frustración que no merece la pena, a menos que aceptemos que no nos atrevimos a ello (la aceptación de la vida que llevamos y la aceptación a nosotros mismos, incluye tanto lo bueno como lo menos bueno, tanto de la vida como de nosotros mismos, incluyendo nuestras limitaciones, debilidades y vulnerabilidades).
Dicho de otra manera, si quieres volar, no te quedes con las ganas de intentarlo... ¡y vuela!. Estoy seguro de que cuentas con recursos suficientes para hacerlo, y para superar sus posibles consecuencias, si es que trae alguna. Tú sabrás lo que para ti significa volar y si es posible ó no hacerlo. Eso nadie lo sabe mejor que tu. Cualquier otra opinión en contra de tu deseo, puede que a otros les valga, pero no tiene porqué valerte a ti. Tu eres la única y verdadera dueña de tus alas para ir donde quieras.
Te mando un beso.
Te entiendo perfectamente porque me siento un poco "muy como tú" *;)
A veces, quizás más de las que debiera, me dejo arrastrar por la melancolía. Pero debo pensar que no son más que eso, recuerdos de cosas que me han hecho feliz; que no por ello no deba serlo ahora. Así que disfruta de ella cuando te invada y llegado el momento vuelve a meterla en el cajón. No olvides la llave...!
Tampoco sabía de qué iba a hablar cuando empecé en esto. Creo que mi página es un poco yo, un poco lo que me rodea, y también un poco vosotros. De alguna manera habeis modelado también mi rinconcito con vuestras aportaciones.
Empecé pensando en que la leyesen mis amigos, y encontré otra gente maravillosa que no esperaba. Me alegro un montón.
Sobre el anonimato... Pues me ha pasado como a Ana, pero es que fue de los primeros blogs que visité, y un poquito tomé de referencia. Así que de esta manera puse también la foto. Pero no me arrepiento. Al fin y al cabo soy yo, con mis cosas buenas y malas, y no puedo renegar de ninguna de ellas, o no debería. Y de todas formas, ya iba a estar dirigido a personas que me conocían...
Sólo siéntete orgullosa de lo que eres, y de lo que regalas aquí a los demás.
Me ha gustado este post.
Un besote enorme!