Éstas son mis valientes plantas, que luchan todos los días por sobrevivir en una casa pequeña, bajo continuas incursiones enemigas de mis gatas y con olvidos no premeditados de riegos necesarios. Aún así lucen con orgullo porte y lozanía, haciendo del mirador del salón (ejem… llamamos mirador a un ventanal de esos que van del suelo al techo, pero nada más) la envidia de toda la calle. Y eso ya es mucho.
Son preciosas, y forman parte de la familia.
Hemos aprendido a convivir todas juntas, y nos regalamos mutuamente alegría por la vida y consuelo. Espero que las disfrutéis.

Vista general de la azalea (que está para lucirla en exposición) y resto que acompaña en el salón

Este es el Troco de Brasil fuera de sí, porque no sé si es que se quiere mudar, pero crece demasiado rápido! A lo mejor quiere que le lleve a la selva.

Y mi plantita del dinero, que cada día está más guapa. A ver si tiene el efecto esperado y un día de estos me sale un patrocinador, o me toca la lotería...


Por último expongo a mi Aloe Vera en plena época reproductora, así que estoy buscando papás y mamás para los hijitos que nos están saliendo por todas partes...

La mami está un poco torcida, pero no todo va a ser perfecto en nuestra casa...
Le dedico este poste en especial a Un Nuevo Despertar, para que le anime en su entrada al maravilloso mundo de las plantas. Piensa que todo el mundo encuentra la que se le da bien…
Besote para tod@s y feliz viernes.