La Coctelera

Categoría: personas de mi vida

Milagro, foto y agradecimiento

Estoy tan ajetreada en el trabajo, con tal vaivén emocional y la coctelera se ha puesto tan tonta (¿soy la única a la que le sale la página estrecha y no soy capaz de colgar una sola foto decente que se vea?) que no encuentro el momento de escribir.

Es difícil describir mi estado de ánimo actual. Básicamente estoy cansada, pero tengo tantas cosas que hacer que es difícil saber cuándo parar.

Pero tenía que venir a contaros que ha vuelto a pasar. Ha vuelto a suceder el milagro.

Se llama Carla y es la pulga más bonita que he visto nunca…

Enhorabuena a mi hermana por ser la más valiente, a mi cuñado por ser el más amante y a mi familia entera por demostrar (una vez más) que somos únicos dando apoyo cuando hace falta. El susto que nos dieron al nacer podría haber sacado las cosas de quicio, y a cambio la red de solidaridad ha funcionado como nunca.

Qué bueno es poder contar con ellos, ellas y vosotros.

(Si fuera verdad que somos el espejo de la gente que nos rodea yo debo ser de lo más simpático, majo y adorable que pise sobre la tierra…)

Comentario del post anterior


Hola chicos (y chica)... Ante todo no os preocupéis mucho por mí, porque esta página es fundamentalmente un espacio donde volcar sentimientos más o menos esporádicos que no modifican sustancialmente mi vida... al menos eso creo!

He tenido que tomar en estos días una decisión drástica con una persona absolutamente maravillosa que, sin embargo, interfería peligrosamente en algunas de mis relaciones habituales, haciendo tambalear su estabilidad (JB, amigas, parte de la familia...).

Es duro (mucho!) pero creo que, de momento, es mejor. Soy de las que piensan que todo en esta vida tiene remedio, y que a lo mejor no era el momento. Quizá ese momento resurja algún día y entonces me podré dejar llevar.

Lo único malo es que me ha pillado en unaetapa dura de mi vida (ya sabéis) y encontrar a alguien que da la vuelta al mundo por su manera de plantearse la vida de repente me ha hecho darme cuenta de que, sobre todo, merece la pena vivir a tope.

Quizá el peso de las responsabilidades me pudo en ese momento y dar con alguien que no las tiene y que no las quiere me ayudó a reencontrarme.

Quizá es que a veces hace falta "romper" con lo habitual para asumir los golpes.

Quizá es que conocer gente consiste en esto.

Me quedo con lo bueno, y es que sigo teniendo la sensación de que hay mucha gente que vive una vida pequeñita. Sus pequeños problemas se convierten en una amargura cotidiana que apaga las sonrisas esporádicas que nos regala el día a día. Con ellos si que brillan menos la Navidad, el verano y las mañanas frías.

Pero sé (siempre lo he sabido) que hay gente grande con vidas grandes. Generosos con el mundo me demuestran que aunque vivamos vidas alienadas en ciudades alienadas quieren estar con los demás, compartir con el mundo que están vivos.

Eso me ha hecho sentir eufórica, feliz... he reestrenado las ganas de pasar mi vida con la gente que quiero. Me he dado cuenta de que si la sangre corre por nuestras venas sin coagularse es porque en ningún momento se para.

Eso no quiere decir que no tenga también momentos de tranquilidad, de sosiego, sólo para mí. Los sustos del otoño me han servido para ser consciente de que sin cuidarnos no podemos seguir bullendo.
Pero la mente me pide no parar, así que chicos, chicas, mucho cuidado que aprieto el acelerador.

Allá voy!!

La familia se junta y...












se suelen hacer fotos que revelan algunas cosas:

-La Martus estaba de cumple. Caían sólo 31 . Fue el 22 de septiembre, por si alguien se lo pregunta.

-Somos unos cuantos...pero parte es familia de Juan

-La mayoría de féminas en mi generación se está compensando con la mayoría de varones que vienen en la siguiente (ver foto de los tres sobrinos).

-Contra todo pronóstico el nuevo miembro de la familia será una niña (mi sobrina!! hija de mi maravillosa hermana Eva). Se llamará Carla, nacerá en marzo y tengo ganas de conocerla.

-En las fotos todavía estaba embarazada, cuestión observable en mis ojeras a pesar de la alegría.. Prefiero las ojeras a lo que pasó después, pero así es la vida. (Creo que esto lo cuento para dar un poquito de pena, porque la verdad es que salgo con una cara de cansancio que parece que me fumado tres petillas).

-A pesar de todo lo que pasó después fue un gran cumpleaños, que presagia buenos tiempos.

Hale! Una de egotrips familiares, que hacía mucho que no subía fotos. Un beso para todos.

Historias familiares

Debido a los acontecimientos de los últimos días me he ido dejando cosas en el tintero relacionadas con este apasionante verano que aún perdura y de las que me apetecía dejar constancia.

Alguna vez he hablado de mi abuela, la única que me queda, madre de mi madre, y tocaya mía para gran orgullo mutuo.

Mi abuela es una gran mujer, pero precisamente por su condición humana tiene defectos que con la edad se han agravado.

Ella está estupendamente, disfruta de una salud de hierro, come con gusto y en abundancia, bebe más café que toda Colombia junta, y cambia de estados de ánimo con cierta frecuencia, a pesar de que, a diferencia de sus hijos, el buen rollo la domina más de lo que le conviene para intentar hacerse la víctima.

Son 82 años de carne olorosa, de abuela gorda feliz, de mujerona de antes.

Una de las peores cosas que llevo de ella es que ha alcanzado ese estatus de matriarca que ya no le hace apiadarse de los males de los demás, y por lo tanto no comprende a mi madre (que está bastante tocada de salud).

De similar manera ha cultivado una adoración por su nieta mayor (la menda) que ha ido en detrimento de mi estupenda hermana y de mi primo, lo que provoca que muchas veces yo los defienda (cuestión con la que no estoy demasiado de acuerdo, porque soy de las que piensan que las personas no tienen por qué defenderse de quienes aman y porque si tienen que hacerlo pueden solos) y que piense que es injusta.

Asimismo, y eso ya tiene que ver con el hecho de envejecer (camino que emprendemos todos) no llega a entender el divorcio de mi tío, que salga con mujeres diferentes ahora que está divorciado, que mi primo viaje solo con la novia a sus tiernos 18 años, que mi hermana (más joven) tenga retoños antes que yo, que mi madre no la invite a vivir con ella (a pesar de que se llevan bastante mal), que no nos vayamos de vacaciones todos juntos... Esas cosas que pasan en las mejores familias, vaya.

Pero, y hasta aquí las cosas malas, tengo que reconocer que aunque pesada, aunque reiterativa, la yaya Marta me hace reír.

Es tanta la vitalidad que tiene que no puede evitar contestarte al teléfono con una jovialidad que ya querría para sí la Beyoncé. Nos ha obligado a comprarla un móvil que, por supuesto, no sabe usar, y que deja en casa para que no se lo roben, a pesar de llevar una foto del aparatito en cuestión al Hogar del Jubilado para demostrar que está a la última. Nos la llevamos al cine de vez en cuando, y al salir de "Ocean´s thirteen" me reconoció que no se había enterado de mucho, pero que los protagonistas estaban muy requetebien (y que habría sido de ellos si ella los hubiera pillado de joven). No se echa novio porque dice que mi abuelo se removería en la tumba, pero creo que yo que el motivo real es que ¡los ve a todos muy viejos para ella! Y montones de cosas más que la hacen especial en si misma.

Y el día 21 de agosto fue su cumple. Aprovechando que yo estaba en un parón entre curro y curro la invité a que pasáramos la mañana juntas para hacer lo que decidiera. Y se le ocurrió una de esas cosas que han conseguido que se remuevan recuerdos, pasado y sentimientos... me dijo que fuéramos a buscar a su hermano.

Félix Caumel Martín nació el 30 de marzo de 1930 en Madrid, hermano menor de Marta e hijo esperado y deseado en una familia de clase media proveniente de Brunete que tuvo la mala suerte de identificarse con el bando republicano.

La guerra pasó sin mucha desgracia por su casa, a pesar de que las penurias, como en tantas casas, los pusieron desde muy pronto con los pies en la tierra. La abuela y su hermano fueron a colegios públicos de la Institución de Libre Enseñanza, dándoles a los dos la base de educación que no podrían ampliar más adelante.

El 18 de julio de 1947 Félix se fue a bañar al Río Jarama con unos amigos, aprovechando que era fiesta y no tenía que trabajar como aprendiz en el taller de carpintería donde le habían buscado un hueco. Salió escuchando los reproches de su padre, que decía que un día como ese no había que asomar la nariz fuera, porque no había nada que celebrar.

Nadie sabe qué paso en ese río, pero mi abuela recuerda que una llamada a última hora de la tarde de la Guardia Civil al único teléfono de Cerro Bermejo le cambió la vida para siempre.

Félix, sin alcanzar la mayoría de edad, rodeado de sus amigos, se había ahogado.

En aquel entonces los pobres no tenían derecho ni a ahogarse, porque no había dinero para enterrarlos. Mis bisabuelos preguntaron por los trámites para enterrarlo en la tumba perpetua que tenían contratada para ellos en la Almudena, pero se enteraron que había que pagar una cantidad determinada a cada una de las parroquias por las que pasara el cuerpo.

Era tal la cantidad que la única opción que quedó fue enterrarlo en el cementerio de San Fernando de Henares, pueblecito de Madrid donde antes no había problema para encontrar hueco, y donde tenían un espacio reservado a los ahogados, que no eran pocos.

Mi abuela se casó, pero siguió yendo con asiduidad a visitar la tumba de su hermano con sus padres, acompañada ya por su marido.

Pero mis bisabuelos fallecieron, siempre con el dolor de la pérdida de su único hijo, y mi abuela se quedó sólo con la familia que ella había creado.

Mi abuelo Aquilino siempre fue un hombre al que los cementerios impresionaban mucho y pronto le dijo a mi abuela que no tenía mucho sentido volver a San Fernando. Corría el año 1965.

Y nunca volvió.

Yo siempre la había escuchado hablar de su hermano, he visto fotos, sé su nombre y como murió. Pero nunca, hasta el pasado 21 de agosto pensé que podría seguir existiendo el lugar en donde lo perdieron.

Le dije a la yaya que si quería nos cogíamos el coche y nos íbamos a San Fernando, convencida de que no íbamos a encontrar nada, pero deseando que al volver allí la abuela pudiera quedarse más tranquila y pasar página con una historia que obviamente nunca olvidará. Me dijo que sí, y tras consultar dónde está el Cementerio Viejo nos fuimos directas.

Ya es emocionante estar en un sitio que no conoces de nada, que visitas por primera vez y sentir que hay algo de historia en él que te afecta directamente. Cuántas veces escuchamos relatos que pensamos que nunca nos tocarán, que no nos llegan...

La búsqueda entre las tumbas fue decepcionante, porque por un momento pensamos que podría estar ahí, que íbamos a verla, y que mi abuela podría saludar de forma figurada al que hace más de 60 años que no ve… El cementerio está abarrotado, pero no es lúgubre, porque a pesar de ocupar más sitio parece que las tumbas son algo más elegantes que los nichos… algo más parecido a descansar que a desaparecer.

Casi todo lo que alcanzábamos a ver (porque por el estado de abandono muchas lápidas no tenían caracteres reconocibles) era del año 1967 en adelante, y deduje que habrían exhumado el cuerpo en algún momento al no poder localizar a familiares...

Justo antes de irnos de vuelta a Madrid se me ocurrió ir a hacer una consulta al responsable municipal de mantenimiento de los cementerios, situado en el modernísimo cementerio-tanatorio nuevo a unos 2 kms del viejo.

La cara del amable señor al darle los datos de mi tío fue un poema. No sabía ni donde buscar, porque nos comentó que defunciones anteriores al año 1980 no estaban registradas en el ordenador.

Pero puesto que era agosto y que no teníamos que lamentar ningún hecho luctuoso ese día se prestó a bucear entre papeles amarillentos que olían a humedad. Nos repartimos el trabajo mientras mi abuela juraba que tenía que estar allí, que ella se acordaba ("justo al entrar a la derecha, pegadito a la puerta, con los pies mirando a ella") y que de ahí no habían podido moverle.

Primera pista: El cementerio fue ampliado en los años 60 y la puerta por la que se entraba antes no es la actual, por lo que habíamos estado mirando en el lugar equivocado.

Segunda pista: Las tumbas de personas enterradas solas (no familias) y en tierra no se habían tocado.

Tercera pista: Había un inventario de tumbas del año 82 en las que aún se leían nombres y fechas hoy ilegibles.

Y ahí estaba. Tumba 123 del lado derecho.

Nos acompañó de nuevo al cementerio viejo, y tomé esta foto.

Y después de todo este rollo, viendo las fotos, recordando la emoción de la abuela, la mía, la magia del momento, la posibilidad de hablar de alguien que vivió sólo 17 años 60 años después... no me salen más palabras.

Te lo dedico, yaya.

La emoción en puntas

¡Qué pasada amigos, qué pasada!

Os ruego encarecidamente que paséis por esta página web y os empapéis de la música que acompaña a uno de los mejores espectáculos que he visto en la vida.

Ponedla a tope, por favor, porque a mí todavía se me encoge el alma escuchándola...

No soy yo mucho de contar todo lo que hago en mi tiempo libre, pero soy una de esas locas enamoradas del teatro, el ballet (ay, el ballet, qué no hubiera dado yo por poder haber sido bailarina), la zarzuela, el cine, y todo lo que me permite soñar con que mi mundo no tiene tantas paredes, sino millones de ventanas.

Ayer iba un poco escéptica. A ver a mi Julio. Llevo unos días un tanto parada, como si me faltara salsa.

Yo que se.

Y ayer ni siquiera venía JB conmigo. Vaya días llevo.

PERO TODO FUE A MEJOR.

Salió él. Julio Bocca. El genio hecho hombre.

Todo se borró de mi mente. Hasta la falta de emoción en la vida.

De repente a mi alrededor todo era amor, celos, odio, pasión y venganza.

De repente volví a acordarme de lo que se siente cuando uno se quiere morir en brazos de otra persona.

El ardor de las entrañas cuando ves el deseo de tu amado/a posado en otra persona. L

os deseos incontrolables de venganza que anulan la mente...

No sé muy bien cómo expresarlo, pero lo de ayer no fue sólo ballet (ay el ballet) fue emoción a puñados, lanzada a la cara de los que allí estábamos sentados pensando que sería una actuación más. Puntas, vestuario extraño, música (bellísima), coreografía, bailarines. Pero sólo se veia amor, pasión, dolor, miedo...

Intentad ir a verlo, porque merece la pena. Es teatro, ballet y concierto en estado puro.

A mí me ha encantado. Gracias a este tipo de cosas la vida recupera un poco sus colores.

Es comolavar con Micolor.

¡¡¡QUÉ PASADA!!!

Gracias Julio, gracias Cecilia, gracias a toda la compañía. Jamás había gastado tan bien 30 euros...

Uf!
P.D. NO PUEDO DEJAR PASAR EL DÍA SIN DECIRLE AL SEÑOR ANTONIO QUE ES EL MEJOR PAPÁ DEL MUNDO, EL MEJOR ABUELO DEL MUNDO Y QUE LO VOY A QUERER SIEMPRE CON CADA PORO DE MI PIEL.

FELICIDADES...Ya quisieran mucho esos 56 estupendos años...

(Y sé que no vas a leer esto, porque no te he dejado acceder a mi blog, pero quizá algún día eso cambie).

Tiene que saber todo el mundo (y enterarse bien) que, aunque todos digamos lo mismo, nadie ha tenido la inmensa suerte que tenemos Eva y yo de tener un padre tan listo, tan guapo, tan solidario, tan amoroso y tan divertido. ¡¡Si ya nadie lleva barba!!

Por favor, papi, no cambies nunca. Y que vivan los 21 de febrero...

Tiempo que pasa rápido

Hoy estamos JB y yo en casa de mi hermana y cuñado (gracias a los cuales puedo conectarme un ratito en mi puesta al día) para cuidar al pequeño Aitor mientras ellos disfrutan de una velada en el Circo del Sol.
Y bañando al peque, riéndonos con él mientras intentaba meter el cubo en el hueco del triángulo, mientras disfruto de lo mucho que lo quiero, mientras JB y yo jugamos a ser papás y ejercemos de tíos comprometidos me he dado cuenta en ese cuerpecito ruidoso de lo rápido que pasa el tiempo a veces.
Y qué fácil es gastarlo con quienes quieres.
¿Sabéis qué? Jamás deberíamos dejar de agarrar la vida a puñados, exactamente igual que hace Aitor, que ahora duerme ya en brazos de Morfeo.
Un beso a todos y feliz noche de domingo...

Hoy es el día!! (Personas de mi Vida IV)

Hoy cumple años mi señor marido, y aunque él no accede a esta página es justo que le dedique el día por completo (y más si valoro el asco que supone cumplir años un lunes y sin vacaciones, puaj! El mío este año cae en viernes jejeje).
Ya le he dicho esta mañana que hay que celebrarlo por todo lo alto a pesar de que sea lunes lunero, porque al fin y al cabo nunca más cumplirá 32 años y nunca más será su primer cumple de casado, ¿no?
A mi Juan hay que conocerlo, porque nunca podré describir es este espacio lo grande que es, pero valga como dedicatoria decir que, probablemente no sea el mejor marido del mundo, pero ha alcanzado un equilibrio estupendo entre ser mi amigo, mi amante, mi amor, mi vida, mi pasión, mi quebradero de cabeza, mi alter ego…
He aprendido a vivir con sus nervios y su sentido del humor, me ha sacado de un mundo de colores apagados para vivir en technicolor, me hace reír, llorar y me ha enseñado a vivir mejor. Con él he aprendido a compartir y convivir, añadiendo todos los días algo de pimienta y sal a nuestra rutina. Es simplemente mi Juan, mi Johnny, y ha llenado de tal forma mis espacios, que cuando llevo tiempo sin verle el mundo entero se vuelve nostalgia.

Es la esencia de la vida apasionada guardada en un cuerpo grande que me da calor en invierno (y en verano!!). Es él, y a él le quiero. Simplemente espero poder demostrárselo como se merece.
¡¡¡¡Felicidades Don Juan!!!!
P.D Gracias a tod@s por estar ahí… saber que formamos esta rara comunidad que se comunica por este medio me hace sentir mejor muchas veces… y me permite hacer estos homenajes!!

Laura (Personas de mi Vida III)

Estos días hemos estado hablando sobre situaciones de amigas, de fidelidades, de relaciones… y eso implica que ha llegado el momento de hablar de otra de esas personas que hacen que tu vida sea simplemente maravillosa…
Laura y yo nos conocemos exactamente desde el 5 de octubre de 1994, en el que ambas comenzábamos nuestra andadura universitaria.
Puede que sea difícil (o tremendamente fácil, que con estas cosas nunca se sabe) encontrar dos personas más diferentes bajo el sol, pero la quiero como si hubiéramos sido hermanas…
Laura era de provincias, a mí nunca me quedó más remedio que ser de la capital de purita cepa, ella de familia conservadora, la mía progre-progre, ella de hermanos numerosos, yo mi peque con la pierna rota ahora y nada más, ella tímida, yo ruidosa, ella gordita, yo flacota (ejem… en realidad eso ha cambiado sustancialmente en estos años, jeje, pero he rellenado los huecos con carne de alta calidad, eh?)… En fin, que nada parecía pronosticar que, junto a ella, iba a compartir los mejores momentos de mi juventud…
La casualidad quiso que nos encontráramos en la escalera camino del aula designada, las dos perdidas, y con la emoción en la cara de quien empieza algo tan emocionante como es la Universidad.
Desde entonces han pasado 12 años y dos vidas, porque ninguna somos lo que fuimos, a pesar de seguir siendo las mismas.
Lauri ha sido mi duende, mi razón para pensar que siempre se puede ser mejor, mi apoyo, mi compañía y mi consuelo, porque la vida sin conocerla sería algo mucho mas anodino.
Es difícil describir a alguien que quieres tanto y que ya forma parte de tu vida sin caer en simplificaciones, pero esto lo he elegido yo, así que tendré que intentarlo. Ella siempre ha sido una mujer de ideas claras, pero tiene el don de la diplomacia, así que nunca he oído a nadie criticarla por intentar imponer su criterio. Ella convence, cede y debate, admitiendo sus errores cuando es consciente de ellos o intentando demostrar a su interlocutor/a de que ella puede llevar la razón. A pesar de su timidez es una mujer divertidísima, que ha hecho que se me salten las lágrimas de la risa en multitud de ocasiones.
A ella le debo el haberme creido que podía conseguir lo que me propusiera, por ella me convencí de que era especial, divertida y cariñosa, porque yo eso lo sabía en casa, siempre he tenido el apoyo y amor de mis familia, pero descubrir que, alguien a quien no te unen lazos irrompibles, te admira y quiere por tu forma de ser hace que el corazón te brinque de tal forma en el pecho que, a duras penas, consigues no echarte a cantar en la calle a pleno pulmón.
Con Laura he recogido semillas para Anatomía, hemos plantado robles, pinos y encinas que no sobrevivieron a nuestros atentos cuidados (bueno…), estudié matemáticas, hice pruebas de laboratorio de anatomía que nos suspendieron escandalosamente a las dos por mirar al microscopio todas las partes de nuestro cuerpo susceptibles de ser miradas de cerca (mejor no penséis mucho en esto, jeje), hice prácticas de topografía en condiciones climatológicas extremas, me enamoré, se enamoró, lloré cuando me dejaron, lloró cuando la abandonaron, se casó, me casé, tuvo una hija… Y TODO LO QUE AÚN NOS QUEDA POR HACER JUNTAS…
Muchas veces, tras terminar la Carrera recibimos de la gente la idea de que era imposible seguir siendo amigas, porque la vida te separa. Y día a día seguimos demostrando que cuando un@ quiere, puede.
La semana pasada mi Lauri cumplió 30 años como 30 soles, y este sábado vamos a celebrarlo a lo grande. Porque ella se lo merece todo y me gustaría regalárselo.
Sólo espero que cuando la bese al llegar y la tire 30 veces de las orejas sepa conseguir de alguna manera que sepa cuanto la quiero...